Chica en el supermercado para hacer la compra

¿ TE ESTÁN ENGAÑANDO AL HACER LA COMPRA ?

Cómo “engañan” las etiquetas de los alimentos a la hora de hacer la compra.

Hoy en día hacer la compra es complicado si quieres comer sano. El 80% de tu supermercado está ocupado por alimentos que no debes comer: pasteles, galletas, refrescos azucarados, comidas precocinadas, fruta en conserva, aperitivos salados, golosinas, salsas y en general, una mezcla de azúcar y grasas trans. Y en muchos casos no sabemos identificar lo que compramos. En ocasiones lo que compramos  lo hacemos por el atractivo que tienen en sus rótulos o por la publicidad que vemos en la televisión, pero desafortunadamente en muchos casos no son tan saludables como publicitan.

Alimentos que dicen ser Bajos en sal, 100% naturales o libres de azúcares, entre otros, Sin embargo, si observamos la etiqueta nutricional podemos apreciar realidades bien distintas de lo que las marcas nos quieren vender.

 A pesar de que la administración pública (en este caso principalmente la europea) se esfuerza para que esa información sea coherente, accesible y dé respuesta a las necesidades del consumidor y de que la última gran reforma referente al etiquetado de los alimentos entró en vigor el pasado mes de diciembre de la mano del  Reglamento Europeo 1169/2011 Sobre la información alimentaria facilitada al consumidor encontramos en el mercado ejemplos de “fraude”

-¿Cómo averiguamos cuántas calorías posee? 

Al ir a hacer la compra, hemos de ovbservar que los nutrientes que deben aparecer en todas etiquetas de información nutricional por ley son: carbohidratos, proteínas, grasas totales, grasas saturadas, grasas trans, fibra alimentaria y sodio. 

Es muy importante saber diferenciar el “tamaño de la ración”, porque la ración de un alimento puede ser totalmente diferente al de otro. Por ejemplo, una marca de galletas puede indicar que una ración equivale a tres unidades y otra marca, a cuatro;  por lo tanto, siempre es recomendable calcular las calorías por cada 100 gramos para equiparar los productos, es decir, medir cuántos gramos tiene, por ejemplo, cada galleta y así saber qué cantidad de calorías estamos consumiendo. 

-¿Y al hacer la compra, cómo sabemos si un alimento es natural o nos engañan?

Solo las aguas minerales, el yogur y algunas conservas pueden llevar el nombre de natural con respaldo legal. En el resto de productos incluir alegaciones como ‘caldo 100% natural’, ‘paté natural’ o ‘puré de patatas original natural’ constituyen un claro ejemplo de un uso indiscriminado de un término con muchos significados diferentes, pero ninguno claro para el consumidor. No se puede llamar natural a un producto elaborado, y solo con las únicas excepciones justificadas que establece la normativa se puede utilizar este término”
Seguro que con la información que ahora tenemos todos podremos dedicar un poquito más de tiempo a la hora de hacer la compra y podremos diferenciar si un alimento es de mayor o menor calidad.