LECHE CRUDA…¿PELIGROSA O BENEFICIOSA?

¿ES EL CONSUMO DE LECHE CRUDA UNA BUENA OPCIÓN?

El consumo de leche cruda es causada a las tendencias actuales de la importancia de llevar una alimentación a base de productos ecológicos y naturales, dejando de lado el consumo de alimentos procesados o tratados tecnológicamente. 

Esa es la razón principal por la que el consumo de leche cruda y sus derivados están en continuo crecimiento en distintos países de la unión europea, entre ellos España.

Además, la leche cruda tiene un sabor muy particular, más intenso que la leche pasteurizada.

RIESGOS

Para explicar los riesgos que conlleva el consumo de la leche cruda, primero deberemos definir algunos conceptos importantes:

  • La leche cruda es aquella que proviene de las vacas, ovejas o cabras y que no ha pasado por el proceso de pasteurización para matar las bacterias dañinas.
  • Puede contener bacterias peligrosas como Salmonella, E. coli y Listeria, que son las responsables de causar numerosas enfermedades transmitidas por los alimentos.
  • La pasteurización es un proceso tecnológico por el cual se eliminan las bacterias patógenas mediante la aplicación de calor.

La leche en general es un alimento muy susceptible de ser contaminado por bacterias, virus y parásitos, por lo que si añadimos el que no esté pasteurizada, como la leche cruda, los peligros a los que puede estar expuesto el consumidor son numerosos.

El consumidor podrá estar expuesto a infecciones  gastrointestinales, que pueden llegar a ser muy graves para la salud.

Durante la recogida de la leche es probable la contaminación del producto por organismos gastrointestinales presentes de forma natural en la flora intestinal del animal del que se extrae, y que para el ser humano pueden resultar patógenos.

Es cierto que la leche cruda que se comercializa hoy en día está sometida a numerosos controles de calidad y los animales de los que se extrae deben tener unas condiciones de higiene óptimas.

Sin embargo, esos controles de calidad no son del todo rigurosos y las posibilidades de contaminación del alimento son muy altas.

En España, la venta directa al consumidor de leche cruda está prohibida en la legislación vigente, aunque existen otras vías de comercialización por las que se puede adquirir este producto de forma legal.

Como conclusión, diré que llevar una alimentación lo más natural posible me parece una buena elección siempre que no presente riesgos para la salud. Hay numerosos productos ecológicos y/o naturales cuyo consumo puede resultar muy beneficioso, pero creo que la leche cruda no es uno de ellos.